Sunday, July 22, 2012

La Mina de Cerro Prieto, cerca de Cucurpe


Otra de las minas, también en el Norte de Sonora y que por su historia merece ser cubierta en estos artículos, es la de Cerro Prieto. Se encuentra a unos 10 kilómetros hacia el Nor-noreste de Cucurpe y, como lo dice su nombre, yace en un cerro obscuro que destaca contra el horizonte desde la distancia, elevándose unos 250 metros por encima del nivel general de la región y que puede ser visto desde kilómetros a la redonda.




La noticia más antigua que tengo a la mano data de 1899, cuando un grupo de estadounidenses, algunos residentes de Nogales, Arizona, eran dueños de algunas minas en la región de Cerro Prieto y decidieron organizar la Nogales Mining Company en Arizona para desarrollarlas. Con ese fin, emitieron 50 mil acciones de 10 dólares.  Poco después, el 12 de enero de 1900, organizaban en Sonora la Compañía Minera Cerro Prieto. En su primera sesión fue nombrado Harry Kelly Chenoweth como Presidente, mientras que su hermano William, el médico de Nogales, Arizona, quien sería el fundador del Hospital de Nogales, Arizona, fue nombrado administrador.

Con parte del capital adquirido se compró un molino de 20 martillos, y un equipo de bombeo de agua, que la llevaba del cercano arroyo de Santo Domingo. Sin embargo, surgieron algunos problemas legales entre los condueños, lo que llevó a que la mina fuera vendida. No conozco quienes fueron los compradores aunque su nueva razón social fue Compañía Minera Banco del Oro.

Para 1905, la mina había sido reorganizada en grande. Se había construido un camino desde Magdalena, además de una línea telefónica que enlazaba a ambas y aún más adelante, hasta un rancho llamado La Calera, situado sobre el Arroyo San Antonio desde donde se bombeaba el agua. De esta línea telefónica quedan aún restos. La mina en sí consistía de cuatro túneles horizontales, uno encima del otro, cuyos desechos se acumulan hoy en la entrada de cada túnel y semejan enormes escalones para subir al cerro.
Pero lo más interesante de esta etapa de su historia fue que para paliar la escasez generalizada de mano de obra existente entonces, fue construida  en Magdalena una planta eléctrica que funcionaba con petróleo crudo, tenía cuatro calderas de 750 caballos cada una, con los que se generaban 2,500 caballos de fuerza, y a través de tres alambres de cobre y un millar de postes esa energía era llevada hasta la mina, que distaba unos 40 kilómetrosde Magdalena.

El pueblo de Cerro Prieto, hoy desaparecido
Con ella funcionaban desde las locomotoras que extraían el mineral de la mina, las perforadoras neumáticas con las que se extraía el mineral y que hacían el trabajo de ocho mineros, hasta el molino de 120 martillos que se había instalado con capacidad de 6,000 toneladas de metal y que para 1905 alcanzaba un beneficio de 400 toneladas diarias, aunque se proyectaba incrementar su producción al doble. Se habían construido, además de las estructuras propias de la mina, alrededor de medio centenar de casas que se extendían por las cañadas aledañas y eran destinadas para los obreros, un hospital y una tienda. Notable era la iluminación nocturna por focos incandescentes y la ausencia de humos procedentes de las calderas, ya que, como dije, todo funcionaba por electricidad. El Presidente era  N. C. Banks, mientras que el Superintendente era el Ingeniero Frank N. Cox, abuelo de un renombrado pintor nogalense actual, Carlos Cabrera Cox.

Vino la revolución, la mina cerró operaciones en 1912 y sus construcciones fueron siendo desmanteladas gradualmente; sólo quedó la leyenda, muy probablemente falsa, de un  grupo de chinos que murió en sus entrañas en alguna fecha ignota.

Actualmente, la compañía canadiense Oroco acaba de concluir la fase de exploración de esta región mineralizada, de la que posee 7,000 hectáreas de terreno. En ella se encontró que la mineralización ocurre en una zona regional de fallas que se extiende por alrededor de 10 kilómetros con dirección Norte-Sur y alcanza una profundidad mayor que el máximo explorado hasta hoy. Así, fueron encontradas reservas calculadas de cerca de 390 mil onzas de oro y poco más de 6 millones de onzas de plata. Para extraerlas se planea construir una mina de tajo abierto. A fines del 2010 se recibió el presupuesto de lo que costaría construirla, poco más de 22 millones de dólares, y a mediados del siguiente año se logró la promesa de un inversionista estadounidense para invertir en este proyecto. Así, en agosto del año pasado, 2011, se contrató a la compañía Sonoran Resources, que es la que ya desarrolló la mina de Santa Elena, cercana a Banámichi, y en abril de este año del 2012 se anunció que se había adquirido un préstamo  para iniciar operaciones. Esa es, a grandes rasgos, la historia de Cerro Prieto.

No comments:

Post a Comment