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Sunday, April 7, 2013

La minería y la industria manufacturera en Sonora


Este artículo es la conclusión del tema de la historia de algunas minas del norte de Sonora sobre las que me he extendido en artículos recientes, y a la vez el primero del siguiente: historia de la industria fronteriza, por ello se convierte en una recapitulación y un anticipo a la vez.

Potencial minero de Sonora
Intentar cubrir en una publicación como ésta la historia minera de un Estado que tiene manifestaciones tan ricas como las del nuestro, al grado de que es el principal Estado minero de México, sería extremadamente ambicioso de mi parte y a la vez absolutamente irreal.

Son muchísimas las minas y el potencial minero de Sonora. Así, siguiendo una hilera de franjas cuyo tamaño distinto nos indica lo poco que se ha explotado este potencial en Sonora, y se extienden con dirección general Noroeste al Sureste de Sonora, y partiendo desde la esquina Noreste del Estado yendo hacia el Sur, nos encontramos primero con las minas de cal cercanas a Agua Prieta (franja blanca en la esquina superior derecha de la imagen); a éstas les siguen las de cobre que hay en la franja que va de Cananea hasta Nacozari, ya desarrolladas, aunque la franja de yacimientos potenciales se extiende por todo el Estado (franja anaranjada); después vienen los placeres y minas de oro principalmente sobre la región de Altar y el Desierto pero que pasan sobre el Río San Miguel y terminan, desarrollados, ya sobre el de Sonora, aunque al igual que con el cobre, el potencial de yacimientos auríferos se extiende por toda la geografía sonorense (franja amarilla). Después siguen las minas de fierro que hay entre Carbó y Bacanora (pequeña franja roja); luego está la franja que rodea principalmente a Hermosillo y que produce desde cemento, pasando más hacia el Este por carbón hasta barita, aunque también aquí hay importantes extractoras de oro (pequeña franja azul). Y finalmente, ya en el extremo Sur de Sonora encontraremos otras de plata, sal y yeso (pequeña franja blanca en el extremo inferior de la imagen) si no se me escapa alguna otra.

Pero cambiemos al siguiente tema, a la historia de la industria manufacturera en nuestra región fronteriza. Pues bien, para empezar es necesario aclarar que la industria manufacturera aquí no comienza con el programa de las maquiladoras como se supone. Los orígenes de la industria, entendida como la manufactura social en nuestra región, se esconden en la bruma de los tiempos. Así, para el arqueólogo que investiga nuestros sitios prehispanos es lugar común encontrar  o bien conchas marinas extraídas del Golfo de California que fueron trabajadas como joyería ya fuese por la cultura Hohokam del Sur de Arizona, por la Trincheras de Sonora o bien por la Paquimé de Chihuahua; o también puede hallar restos de cerámica polícroma cuyos estilos se encuentran en el actual Estado de Chihuahua. O bien, también diseminada entre los restos de la antigua presencia humana de todo el norte de Sonora y Sur de Arizona se encuentra una lítica de pedernal color rojo obscuro, originada en el puerto que une a Magdalena con Cucurpe. El ojo entrenado del investigador descubre aquí y allá los restos de hornos en los que el hombre primitivo calentaba este pedernal para quebrarlo con calor y hacerlo manejable, para poder fabricar con él puntas de proyectil y otras herramientas que pueden encontrarse también sobre toda nuestra región.

Esqueleto de  un pequeño guacamayo hallado en Nogales
Pero si el lector escéptico aún conserva su incredulidad, para borrarla debe saber que en una de las pocas investigaciones de naturaleza arqueológica que se han realizado dentro de la mancha urbana del Nogales actual, en una que se realizó hace poco en la lomita donde se encuentra el edificio recién construido por el Condado de Santa Cruz, en Nogales, Arizona, fue hallado el esqueleto de un guacamayo joven, de unas ocho semanas de nacido; es una ave que no se encuentra naturalmente en todo Sonora sino que inicia en los terrenos más cálidos del actual Estado de Sinaloa. ¿Quién lo trajo a la actual frontera de Nogales? ¿Formó parte de redes de intercambio como las que existieron en el antiguo Paquimé, actual Casas Grandes, Chihuahua, en donde los arqueólogos encontraron hileras de criaderos de estas aves cuya pluma verde metálica era aprovechada en el preciado arte plumario? ¿Por qué, acompañando a estos criaderos de guacamayas también fueron halladas millones de conchas marinas procedentes del Golfo de California?

Pero el espacio se me termina y debo saltar al inicio de la presencia europea en nuestra región, y así recordar que no es casualidad que el principal logro del preclaro misionero de la Pimería Alta, Eusebio Francisco Kino, fue precisamente darle continuidad a esta concepción fronteriza, frontera entre la forma nativa y la europea de vivir; entre las fórmulas de explotación racional del medio como la ganadería, la agricultura o demás, aunque también más profunda e ideológicamente, reemplazó la costumbre nativa de dividir el tiempo únicamente en cíclicos meses lunares y otros anuales, por otra con ciclos más cortos, por la semana que cuenta los días laborables y los de descanso o de oración.

A donde quiero llegar es que esta región fronteriza fue y continúa siendo una zona donde a través de la industria, la manufactura pues, el habitante desde siempre ha aprendido fórmulas de acción colectiva que lo incorporan dentro de áreas mayores de ideología y de convivir.

Sunday, March 10, 2013

Cananea de los 20 a los 1960´s


Ya veíamos en el artículo anterior cómo la revolución mexicana definió un cambio estructural del manejo de los recursos del país hacia recetas de corporaciones cada vez mayores, más poderosas, todo como anticipo de lo que se avecinaba. Este proceso llevó a que las grandes compañías mineras, sonorenses las más, aprovecharan esa situación regulatoria imperante en el México de entonces para crecer, mientras que las pequeñas, tanto mexicanas como estadounidenses, se enfrentaron a una cambiante situación que impedía el progreso de sus empresas, ya que, recordaría un minero de Nacozari, las grandes compañías mineras de Sonora: “pueden contarse con los dedos de una mano… [mientras que un minero en pequeño] puede levantarse alguna mañana y encontrar que debido a alguna nueva regla, sus costos han aumentado de tal manera que no le queda ningún margen de ganancia…” 

Después de la clausura de la mina de Cananea en 1921, ésta resumía operaciones en agosto de 1922, y para el año siguiente el ferrocarril de la mina había acarreado, desde los tiros existentes que se utilizaban para extraer el mineral, un total de cerca de dos millones de toneladas de carga, incluyendo a 300 mil de cobre que fue producido en la fundición cananense y embarcado. Era una operación minera que todavía se basaba en la explotación por medio de tiros y en el subsecuente acarreo del material por medio de ferrocarril a la concentradora, a la fundición y hacia el exterior.

Vendría después la gran depresión económica mundial, aunque para entonces, en 1926 había sido descubierto, a 900 pies debajo de la superficie del suelo, un riquísimo filón de metal en Cananea, yacimiento al que se le dio el nombre de La Colorada, el que para 1928 inició a operar. Ese fue el mismo año en que las 4C, como se les conocía hasta entonces, oficialmente se convirtieron en una dependencia de la Anaconda Copper Company, conglomerado estadounidense que operaba en Cananea bajo el rubro de “Compañía Minera de Cananea.” Sin embargo, cabe recordar aquí que Greene había perdido el control de la mina de Cananea ante intereses de la familia Rotschild, quienes a su vez controlaban a la antecesora de  La Anaconda, que había sido conocida hasta 1915 como la Amalgamated Copper Mining Company, y a su vez, los Rotschild pasarían el control de la Amalgamated a la familia Rockefeller, petroleros que eran dueños a su vez de la Standard Oil. Todo este embrollo de posesiones hace difícil rastrear quién fue el dueño verdadero de la mina de Cananea durante esos estos años, aunque obviamente quienes detentaron el poder sobre esta mina pertenecían a la élite económica estadounidense.

Durante aquellos años que incluyeron y siguieron a la Gran Depresión, tan sólo el yacimiento de La Colorada produciría, antes de que se agotara y cerrara en 1944, más de 700 millones de libras de cobre, con una ley promedio de 7.5% de metal, además de otros minerales y metales, tanto de importancia estratégica como preciosos.  Se ha dicho que tan sólo el yacimiento de la Colorada fue el que mantuvo a la compañía Anaconda solvente durante aquellos años de la Gran Depresión, cuando el precio del metal rojo cayó a precios nunca antes alcanzados antes, de alrededor de 5 centavos por libra.

Explotación minera a tajo abierto
Al concluir operaciones La Colorada, la explotación minera en Cananea había estado cambiando, de tiros subterráneos como se había manejado desde sus inicios como mina, a una explotación de tajo abierto, que consiste en desmontar, “descapotar” como se le conoce en términos mineros, el suelo que cubre al yacimiento, y después de ser removida esa capa los mineros tienen acceso a grandes volúmenes de tierra que hacen costeable la extracción de minerales con leyes menores de concentración de metal, obteniéndolos a precios más bajos que los tradicionales.

Además del cambio de régimen, de tiro a tajo abierto, también se realizaron otras medidas para optimizar la producción: entre 1957 y el 60 se realizaron varias investigaciones para ampliar las instalaciones y poder beneficiar 25 mil toneladas de mineral diarias. Además, se iniciarían negociaciones con el Estado Mexicano para incrementar sus inversiones en la mina por un monto de 400 millones de pesos con la meta de que le permitiera ampliar la producción de cobre a 35 mil toneladas de cobre diarias, y  en 1966 instaló bandas sinfín y un sistema hidráulico en la concentradora, reduciendo con ello la necesidad de utilizar ferrocarriles que llevaran el mineral a ser concentrado.

Para entonces, el metal que se producía en Cananea, que constituía el 66% de la producción nacional, era utilizado totalmente en México. Todo eso hablaba de una creciente interpretación de la minería del cobre como estratégica para el desarrollo de México y, asociado con ello, de la inminente mexicanización de la mina, pero el espacio se me agota...

Sunday, December 30, 2012

Cananea entre 1901 y 1905


Según vimos ya en los artículos anteriores de esta serie, el mecanismo de Greene para capitalizar el desarrollo de sus empresas era conseguir préstamos y con ellos pagar el “enganche” para iniciarlas, y después, con los ingresos que se lograran, ir cubriendo los dividendos a los inversionistas a la vez que se iba pagando a los dueños de los terrenos o minas.

Sin embargo, hubo algunas inversiones que no redundaron en beneficios, como el caso de los tractores adquiridos para transportar productos a Cananea desde la frontera, que no funcionaron sobre el terreno de la región, ya que se atascaban en el lodo.

También estaba el ferrocarril de vía angosta a Puertecitos que tampoco trajo grandes beneficios para la compañía a pesar de su costo. Por ejemplo, se operaban alrededor de 20 trenes diarios de mineral entre las minas como Capote y la fundición, que estaban situadas sobre terreno más o menos plano, y así fue cómo  las minas Veta Grande, Capote y Oversight produjeron casi 800 mil toneladas de mineral para 1905.

Y si comparamos con esta producción la de las minas situadas más arriba de la sierra de Cananea, que eran manejadas a través del ferrocarril de Puertecitos, que era de una ruta difícil, tenemos que las cubrían apenas dos trenes diarios y producían generalmente entre 3 y 4 góndolas diarias de mineral.

Ferrocarril de vía angosta, Cananea a Puertecitos

El ferrocarril a Puertecitos, debido a lo quebrado del terreno y altura que se tenía que alcanzar, cubría una distancia que en línea recta era de sólo once kilómetros en 24, con pendientes máximas de más del 5%, y más del 85% de la ruta con curvas de más de 30 grados.

Como resultado, mientras que los gastos de operación del ferrocarril de vía angosta a Puertecitos para 1906, cuando ya se había logrado desarrollarlo totalmente, fueron de poco más de $202 mil dólares por otro lado los ingresos del mismo y para el mismo periodo fueron apenas de $121 mil dólares.

Además estaban los accidentes producidos en ese tramo del ferrocarril a Puertecitos, como el ocurrido a fines de 1902 cuando seis góndolas de mineral se descarrilaron al escapársele al maquinista;  aunque no fue éste el único ya que hubo otros y más graves. Por ejemplo, el accidente ocurrido el 1 de marzo de 1903 que ocasionó la muerte del cambiavías John Madden y del empleado O. E. Foubre. Sin embargo, el mayor accidente ocurrió en la fundición con la muerte de los mineros Gerónimo Fontes y Manuel Encinas, cuando no fue detenido a tiempo el ferrocarril con los desechos de la fundición al final de la vía, y como consecuencia la locomotora que transportaba a cinco góndolas de desecho fundido se precipitaron por la pendiente, sepultando a Fontes y Encinas bajo el material candente. Según lo reportó el Heraldo de Cananea: “es casi cierto, y por razones caritativas deseable, que las dos desafortunadas víctimas hayan muerto instantáneamente.”

Otro problema recurrente al que se tenía que enfrentar Greene era a los intentos de distintos grupos para quitarle el control de la compañía. Esto ocurrió, por ejemplo, cuando un grupo de inversionistas, Thomas Gates, F. H. Ray y  Edwin Hawley, quienes gracias a sus inversiones en Cananea habían logrado ser parte de la mesa directiva de la compañía junto con Greene, contrataron a Anson Burchard como Vicepresidente de la Compañía. Burchard de inmediato se puso a analizar la operación de la mina en Cananea, y entre sus hallazgos estuvo el que Greene pagaba los mejores sueldos en México.

Así fue cómo, empezando 1903, los maquinistas estadounidenses del ferrocarril a Puertecitos, que eran miembros de la Hermandad de Maquinistas y recibían un sobresueldo del 25% por trabajo peligroso en esa ruta, recibieron la noticia de que de inmediato serían cancelados esos sobresueldos y reducidas sus horas de trabajo, de 12 a 10 horas diarias. Como resultado del bloqueo subsecuente, toda la planta tuvo que suspender operaciones, lo que le costó $15,000 dólares diarios a la CCCC. Y para intentar resolver el problema, de inmediato se contrataron más maquinistas, aunque los que llegaron, al saber lo que había sucedido de inmediato renunciaron también. Como resultado, Burchard tuvo que extender el plazo de terminación del pago de sobresueldo hasta febrero.

Estos problemas ocasionados por los intentos de Burchard para hacer más eficiente el funcionamiento de la mina fueron aprovechados por inversionistas como Gates, Ray y Hawley, quienes además de adquirir a Burchard también contrataron a John Farish, de Denver, a que realizara un análisis independiente de la operación de la mina; y de inmediato empezaron a vender grandes cantidades de acciones de la compañía.

Cuando se hizo público, el reporte decía que la mina estaba casi agotada, lo que trajo como consecuencia que el precio de las acciones se vinieran abajo. Poco después estaba planeada la sesión de accionistas de la compañía, por lo que el plan de este grupo era vender primero y cuando los precios de las acciones alcanzaran su mínimo valor, adquirirlas nuevamente y así lograr el control de la compañía. Sin embargo, Greene consiguió el apoyo del Dr. James Douglas, de la compañía Phelps Dodge que operaba la mina de Nacozari, y con el millón de dólares que éste le facilitó logró expulsar a sus cuatro oponentes, recuperando, así, el control de la mina de Cananea.


Sunday, December 16, 2012

Greene y Cananea


George Mitchell
Ya cubrimos en el artículo anterior los últimos años del siglo XIX para Greene y el inicio del desarrollo de  Cananea. Las minas que había adquirido de la viuda del General Ignacio Pesqueira no fueron las únicas, ya que también se asoció con George Mitchell para formar otra compañía minera cananense, la Cobre Grande Copper Company, aunque su desarrollo lo frenó la falta de agua y transporte.

El problema del agua obligaba a que la fundición de Cobre Grande trabajara pocos días mensualmente, mientras que para resolver el problema del transporte, en mayo de 1899 la compañía solicitó en México permiso para construir dos vías férreas: una, de vía estándar, entre Cananea y un punto que interconectara con el ferrocarril ya construido, cerca de Bisbee en Arizona; y la otra para un ferrocarril de vía angosta que comunicara la fundición con las minas de la falda Noreste de la Sierra de Cananea, hasta Puertecitos.

Los costos de operación pronto se elevaron;  Greene no podía pagar ni los salarios de los mineros ni el adeudo de $20,000 a la viuda de Pesqueira, que vencía el 22 de noviembre de 1899, y para resolverlo invitaron a J. H. Costello, un hombre de negocios de Nueva York, a que adquiriera el 75% de las acciones de Cobre Grande por $37,000 dlls.

La mina Cobre Grande, en Cananea
Así, Costello se convirtió en Presidente de Cobre Grande el 22 de julio de 1899 e inmediatamente colocó a Con O´Keefe como Administrador General de la compañía y construyó un acueducto para resolver el problema del agua, iniciando las operaciones para producir y vender cobre.

Al saberlo, Greene partió de inmediato a Nueva York a conseguir más dinero con otros inversionistas del Este de la nación vecina, y ya allí transformó su personalidad: de un minero arizonense llamado William Cornell Greene, se convirtió en el “Coronel” Greene, con bastón, sombrero de copa y lujosos trajes, hospedándose en el famoso hotel Waldorf Astoria.

Además, en las cortes mexicanas argumentó que la compañía Cobre Grande nunca había adquirido algún permiso que evitara la prohibición constitucional mexicana a extranjeros para hacerse de títulos cerca de la frontera; además, cuando regresó de Nueva York, Greene entregó en Nogales, Sonora, el 9 de octubre de ese año los papeles de incorporación de la Cananea Consolidated Copper Company, S. A. que operaría las minas de Cobre Grande. Y en seguida se dirigió a Arizpe, y en el Juzgado de Distrito obtuvo una orden que declaraba inválidas las minas de Costello. De regreso, acompañado de un grupo de rurales armados se dirigió a Cananea, en donde Con O´Keefe inicialmente rehusó hacer entrega de las minas hasta que los rurales lo persuadieron a hacerlo el 13 de octubre. Así, Greene imposibilitaba que Costello pagara el resto del adeudo.

Este, a su vez envió a sus hombre a Arizpe y forzó que el Juzgado se retractara de su orden anterior y enviara a otro grupo de rurales armados, los que al llegar a Cananea encontraron que la gente de Greene se había parapetado en las oficinas de la compañía. Así permaneció toda esa situación hasta que los rurales decidieron abandonar el sitio y no intervenir en los pleitos entre dos grupos de estadounidenses. Y aunque poco después se emitió una orden de arresto contra Greene, para entonces éste había abandonado Sonora, y no fue sino hasta un año después que la Suprema Corte de Justicia declaró inválida la acusación en su contra. Mientras todo ésto sucedía, Greene, que había logrado dinero en Nueva York, continuó adquiriendo más minas en Cananea, y para cuando logró el control nuevamente de Cobre Grande ya era dueño de una franja de terreno de cerca de dos kilómetros de ancho y 5 de largo.

Uno de los tractores adquiridos
Ahora, el problema a atacar era el desarrollo de Cananea. Se colocaron en la prensa mexicana y estadounidense anuncios de empleos para  mineros con los sueldos más altos en México, aunque los que respondieron no fueron suficientes. Además, para atacar el problema del transporte, Mitchell compró seis tractores de vapor impulsados por petróleo, con capacidad de unas 20 toneladas de carga para acarrear abastecimientos entre el ferrocarril y Cananea, aunque no fueron adecuados para el terreno de la región.

Greene y su hija Eva en 1899
De esta manera, las tareas de desarrollo en Cananea quedaron divididas entre Greene, que se encargaba de conseguir el dinero necesario; George Mitchell que se ocupó con el desarrollo del pueblo, concentradora y fundición; Jim Kirk con el de las minas, y E. A. MacFarland con el de las vías férreas.

A finales del otoño de 1901, el ferrocarril de vía angosta llevaba mineral a la fundición desde las minas más cercanas, como Capote, mientras que para llegar a Puertecitos, una distancia de 10 Km en línea recta, se requirieron 24 Kilómetros de vía, con pendientes de más de 5% y el 85% de la ruta con curvas de más de 30°, obra que sería concluida hasta 1903. Además, el 9 de enero de 1902 era terminado el ferrocarril entre Cananea y Naco. Para entonces, Greene valuaba su fortuna en más de 14 millones de dólares.

Sunday, December 2, 2012

Pesqueira y Cananea


Después del intento de Ignacio Pérez y de los hermanos Arvayo para desarrollar las minas de Cananea, según vimos en el artículo anterior, éstas quedaron abandonadas hasta que Don Ignacio Pesqueira intentó trabajarlas. Pesqueira controlaría la gubernatura de Sonora por dos décadas y empezando su gobierno, en 1860 le encargó al Ingeniero Robert D´Aumaile investigar ese mineral. En su reporte, D´Aumaile se quejaría de que los problemas políticos habían desprovisto a Sonora de información sobre la historia de la mina, aunque podía mencionar varias en el lugar, de las que las principales eran: Ronquillo, Chivatera, San Rafael, Santo Domingo, Cobre Pobre, la de Plomo de Arvayo y además, en las cercanías se encontraban: Mariquilla y El Tajo.

¿Cómo era el Cananea de entonces? ¿antes de que naciera esa población? Para responderlo, afortunadamente contamos con el diario de un explorador, Adolfo Bandelier,  quien recorrió esa región en 1884, dos años antes de la muerte de Pesqueira y cuando nacía Nogales. Así, entrando a Sonora por el río San Pedro, Bandelier anota: “Febrero 21, 1884: Partimos alrededor de las 8 A.M. siguiendo el San Pedro por su ribera derecha… Descendimos al Cananea, un vivaraz arroyo… [y llegamos a] un rancho bien fortificado con dos torres redondas, y luego entramos a la cañada hasta el Pinal. Muy pintoresco. Altamente romántico. Cruzamos el pequeño arroyo cuando menos treinta veces. Suficiente vegetación. Encinas, mucha yuca y sotol, nopales, agaves y las altas cimas de las montañas cubiertas de nieve. El General  Pesqueira y Don Epitacio Paredes me recibieron hospitalariamente… Dormí mal en las cabañas de madera a pesar de que no están tan altas ni tan frías, aunque éste es el punto más alto en Sonora.”

El antiguo fuerte de Cananea. Foto tomada alrededor de 1900
El torreón que menciona Bandelier, que hoy ha desaparecido y ya entonces se encontraba abandonado, se encontraba ubicado al Norte del actual Cananea. Estos torreones, que eran necesarios para la defensa contra los Apaches, fueron muy comunes en las haciendas de la Colonia (recuerdo , por ejemplo, que una tía me hablaba del que hubo en la hacienda de La Arizona, al Suroeste de Nogales). Por otro lado, el Pinal que se menciona era donde Pesqueira había construido unas cabañas en las que brindó hospitalidad a Bandelier, las que posiblemente estuvieron cerca del Puerto de Cananea.  Pero regresemos al diario de Bandelier:

“Febrero 22: El General partió temprano con casi todos. Yo seguí a pie y fui con Julián Zubía a la mina, que está en una cañada, cuatro y media millas hacia el Sureste…. Descendimos a una cañada profunda, boscosa. Los árboles son encinas de los dos tipos comunes. Las faldas de los cerros están cubiertas con grava, lo que hace muy difícil caminar. Fui a la mina y regresé.” 

Es decir, partiendo de las cabañas donde habían pernoctado, los viajeros se adentraron a la Sierra de Cananea siguiendo la cañada que cruza de Este a Oeste al norte de la población actual, pasando por El Ronquillo y por el pueblo hoy desaparecido de Buenavista y Chivatera ya dentro de los terrenos actuales de la mina.

En su descripción de estas mismas minas que, recordemos, entonces trabajaban por medio de túneles o tiros, no a tajo abierto como actualmente, D´Aumaile dice que el Ronquillo: “…tiene un grosor de entre tres y medio o cuatro pies de mineral muy rico, trabajada a una profundidad de 80 pies. Tiene varias bocas y está llena de agua… Siguiendo por la cañada… un cuarto de milla más arriba llegamos a la mina de La Chivatera, que está situada sobre una pendiente muy pronunciada... Los minerales son varios de cobre, plata y plomo, prevaleciendo los de cobre. Los terreros están llenos de buen metal y a sus pies corre un arroyo permanente que no es adecuado para usar debido a la impregnación de metales pero muy bien ubicado para lavar los desechos de la mina. El metal que se tira en los terreros, el que se encuentra en las haciendas y el de los jales le proporcionaría una fortuna respetable a un europeo.  Trescientas yardas más arriba está un salón abierto -no lo puedo comparar con nada más-, con una pequeña pila de desechos a un lado; es la mina o Tajo de San Rafael.  Y más arriba por la cañada está la Mina de Plomo de Arvayo…”

La cañada actual. Buenavista en la esquina inferior izquierda
Hoy, todas estas minas han desaparecido debido al cambio de tecnología minera, de tiro a tajo abierto. El Ronquillo se ha convertido en uno de los barrios de la antigua Cananea, y gracias al recorrido que le debo al Ingeniero Humberto de Hoyos, un cananense profundo conocedor de su región, pude reconstruir la ubicación de las demás minas mencionadas por D´Aumaile.

Continuando por la cañada que menciona el texto puede uno ver algunas ruinas de la antigua población de Buenavista, por donde estuvieron las minas La Chivatera, La Demócrata, La Veta Grande, todas las cuales han sido cubiertas actualmente por los jales de las nuevas obras y, al fondo de esa cañada, siguiendo la cama del antiguo ferrocarril a Puertecitos (cuyo trazo se muestra, serpenteante en la fotografía adjunta), antes de que ésta dé vuelta para empezar a ascender la sierra, también se encuentran las ruinas de Capote…

Después de dejar la gubernatura, Pesqueira continuaría trabajando la mina de Cananea, así como la de Santa Elena, cerca de Banámichi, y sus haciendas de Delicias y Bacanuchi hasta su fallecimiento en 1886.

Sunday, November 18, 2012

Los inicios de la mina de Cananea


Y así llegamos a la historia del mineral de Cananea. Y para comprenderla, es necesario entender la geología que le dio lugar a este tipo de yacimientos de los que tanto Sonora (con Cananea, Nacozari, etcétera) como Arizona (con Ajo, Morenci, Jerome, Sierrita, y otros) son famosos mundialmente. Estos yacimientos se encuentran en la geografía actual de Sonora y Arizona a lo largo de un cinturón que va de Noroeste a Suroeste de ambos Estados, y se formaron después de que un proceso geológico llamado Orogenia Laramide (que inició hace unos 80 millones de años y concluyó hace unos 40) formó una cadena de volcanes en la costa de lo que era entonces Sonora y Arizona. La lava que afloraba entonces empezó a interactuar con las rocas preexistentes, acumulando distintos minerales en la zona de contacto, dependiendo del tipo de roca preexistente. Posteriormente, esos minerales, cobre, plata y otros  fueron “lavados” por el agua del subsuelo, la que los concentró en distintas capas, y así es como se produjeron zonas con alta concentración de minerales y otras con concentraciones mucho menores.

Mina de tajo abierto en Rusia
Ahora bien, durante los inicios de la explotación minera en Sonora y Arizona se extraían los metales como plata y oro por túneles que iban dirigidos a las zonas de alta concentración de minerales. Después, durante los inicios del siglo XX, con el surgimiento del uso de la electricidad la demanda mundial del cobre también despegó y se desarrollaron nuevas tecnologías mineras como la de tajo abierto en la que ya no se acudió tanto a los túneles sino que la capa del suelo que cubre esos yacimientos es removida totalmente para facilitar la extracción de los metales que se encuentran en concentraciones menores. Este es un bosquejo de la historia geológica de Cananea y de la minería asociada; veamos ahora su historia.

Después del misionero Eusebio Francisco Kino, quien como ya vimos fue el primero que mencionó a Cananea, el siguiente que habla del lugar fue el misionero también Jesuita, Ignacio Pfefferkorn, quien describió una visita al lugar a mediados del siglo dieciocho: “cuando uno penetraba en la mina de plata de Cananea, a unas dos o tres brazas de profundidad, se veía con asombro, ayudado por la luz de la lámpara qué grande y qué maravillosa es la naturaleza en ese estrato subterráneo. Imagínese un salón cubierto con tapices entretejidos con plata arriba y abajo, en tal forma que por todos lados estaba vetado con plata pura.” Obviamente, era una mina dirigida a una de las zonas de alta mineralización.

Para marzo de 1762 el Gobernador Interino de las Provincias de Sonora y Sinaloa, José Tienda de Cuervo le escribía al Virrey, diciéndole que parecía que había mucha plata alrededor de Cananea, aunque la gente no tenía dinero para explotar esos yacimientos, y pocos meses después le informaba de “un paraje llamado La Cananea, donde por sus proporciones me parece preciso fundar un Real que sirva de beneficio de metales.” Pero tampoco nada resultó, ya que en el reporte que escribió el misionero Juan Nentvig, decía:  “Al norte de Arizpe está el real de Bacanutzi [Bacanuchi], poco menos, y de éste al norueste, el de la Cananea, despoblado del todo el año del 63.”

La siguiente mención de Cananea ocurre a principios del siglo XIX, cuando  el minero y comerciante chihuahuense, Francisco Manuel de Elguea, quien había comprado en 1804 el llamado “Criadero de Santa Rita del Cobre” en el entonces Chihuahua también adquirió la mina de Cananea. Elguea había conseguido un contrato para abastecer al gobierno de Chihuahua con cobre de Santa Rita para la manufactura de monedas, y algunos sostienen que hizo lo mismo con la producción de Cananea. De cualquier manera, lo aislado del mineral de Cananea y los constantes ataques de los Apaches le impidieron desarrollarla totalmente.

Así pasó el tiempo, y el 9 de junio de 1822 Gabriel Romo, apoderado de "Don José María y Nepomuceno Arballo vecinos del Real de la Cananea,” pagaba 498 pesos, cuatro reales y cinco granos a la Tesorería, para adquirir “siete sitios de tierras realengas para cría de ganado mayor y tres caballerías de pan llevar que comprehenden los parages nombrados Los Nogales, ojo de agua y otros valdíos;” el ojo de agua al que se refería era el actualmente llamado Ojo de Agua de Arvayo en las afueras de Cananea, mientras que  Los Nogales es un lugar diferente a esta población fronteriza.

Arvayo también se asoció con don José Pérez y con su hijo, el Teniente Coronel Ignacio Pérez, y establecieron una hacienda de beneficio en la falda Noreste de la sierra de Cananea, en la que producían lingotes con plomo, cobre, plata y oro, los que eran llevados en burro hasta Guaymas en donde eran embarcados a Gales, en la isla británica, a ser fundidos, aunque ahora el levantamiento Apache que empezó en 1831 y duraría hasta mediados de siglo forzó el abandono de esas nuevas operaciones.

Sunday, July 22, 2012

La Mina de Cerro Prieto, cerca de Cucurpe


Otra de las minas, también en el Norte de Sonora y que por su historia merece ser cubierta en estos artículos, es la de Cerro Prieto. Se encuentra a unos 10 kilómetros hacia el Nor-noreste de Cucurpe y, como lo dice su nombre, yace en un cerro obscuro que destaca contra el horizonte desde la distancia, elevándose unos 250 metros por encima del nivel general de la región y que puede ser visto desde kilómetros a la redonda.




La noticia más antigua que tengo a la mano data de 1899, cuando un grupo de estadounidenses, algunos residentes de Nogales, Arizona, eran dueños de algunas minas en la región de Cerro Prieto y decidieron organizar la Nogales Mining Company en Arizona para desarrollarlas. Con ese fin, emitieron 50 mil acciones de 10 dólares.  Poco después, el 12 de enero de 1900, organizaban en Sonora la Compañía Minera Cerro Prieto. En su primera sesión fue nombrado Harry Kelly Chenoweth como Presidente, mientras que su hermano William, el médico de Nogales, Arizona, quien sería el fundador del Hospital de Nogales, Arizona, fue nombrado administrador.

Con parte del capital adquirido se compró un molino de 20 martillos, y un equipo de bombeo de agua, que la llevaba del cercano arroyo de Santo Domingo. Sin embargo, surgieron algunos problemas legales entre los condueños, lo que llevó a que la mina fuera vendida. No conozco quienes fueron los compradores aunque su nueva razón social fue Compañía Minera Banco del Oro.

Para 1905, la mina había sido reorganizada en grande. Se había construido un camino desde Magdalena, además de una línea telefónica que enlazaba a ambas y aún más adelante, hasta un rancho llamado La Calera, situado sobre el Arroyo San Antonio desde donde se bombeaba el agua. De esta línea telefónica quedan aún restos. La mina en sí consistía de cuatro túneles horizontales, uno encima del otro, cuyos desechos se acumulan hoy en la entrada de cada túnel y semejan enormes escalones para subir al cerro.
Pero lo más interesante de esta etapa de su historia fue que para paliar la escasez generalizada de mano de obra existente entonces, fue construida  en Magdalena una planta eléctrica que funcionaba con petróleo crudo, tenía cuatro calderas de 750 caballos cada una, con los que se generaban 2,500 caballos de fuerza, y a través de tres alambres de cobre y un millar de postes esa energía era llevada hasta la mina, que distaba unos 40 kilómetrosde Magdalena.

El pueblo de Cerro Prieto, hoy desaparecido
Con ella funcionaban desde las locomotoras que extraían el mineral de la mina, las perforadoras neumáticas con las que se extraía el mineral y que hacían el trabajo de ocho mineros, hasta el molino de 120 martillos que se había instalado con capacidad de 6,000 toneladas de metal y que para 1905 alcanzaba un beneficio de 400 toneladas diarias, aunque se proyectaba incrementar su producción al doble. Se habían construido, además de las estructuras propias de la mina, alrededor de medio centenar de casas que se extendían por las cañadas aledañas y eran destinadas para los obreros, un hospital y una tienda. Notable era la iluminación nocturna por focos incandescentes y la ausencia de humos procedentes de las calderas, ya que, como dije, todo funcionaba por electricidad. El Presidente era  N. C. Banks, mientras que el Superintendente era el Ingeniero Frank N. Cox, abuelo de un renombrado pintor nogalense actual, Carlos Cabrera Cox.

Vino la revolución, la mina cerró operaciones en 1912 y sus construcciones fueron siendo desmanteladas gradualmente; sólo quedó la leyenda, muy probablemente falsa, de un  grupo de chinos que murió en sus entrañas en alguna fecha ignota.

Actualmente, la compañía canadiense Oroco acaba de concluir la fase de exploración de esta región mineralizada, de la que posee 7,000 hectáreas de terreno. En ella se encontró que la mineralización ocurre en una zona regional de fallas que se extiende por alrededor de 10 kilómetros con dirección Norte-Sur y alcanza una profundidad mayor que el máximo explorado hasta hoy. Así, fueron encontradas reservas calculadas de cerca de 390 mil onzas de oro y poco más de 6 millones de onzas de plata. Para extraerlas se planea construir una mina de tajo abierto. A fines del 2010 se recibió el presupuesto de lo que costaría construirla, poco más de 22 millones de dólares, y a mediados del siguiente año se logró la promesa de un inversionista estadounidense para invertir en este proyecto. Así, en agosto del año pasado, 2011, se contrató a la compañía Sonoran Resources, que es la que ya desarrolló la mina de Santa Elena, cercana a Banámichi, y en abril de este año del 2012 se anunció que se había adquirido un préstamo  para iniciar operaciones. Esa es, a grandes rasgos, la historia de Cerro Prieto.

Wednesday, April 18, 2012

Los temblores de Nogales, segunda parte


Considero que el artículo anterior, acerca de los temblores de Sonora, merece una secuela con información más actualizada. Esto se debe a que el censo de los temblores  que tomé como fuente para ese artículo fue publicado en 1982, por lo que no cubre los años posteriores.

Pues bien, en las páginas de este mismo periódico, El Imparcial, en la edición del 18 de octubre de 1999, se menciona un temblor con epicentro al Norte de Magdalena el día anterior, a las 10:15 AM y que fue sentido en todo el norte de Sonora. Originalmente se le había asignado una intensidad de 2.5 a 3 de la escala Richter, aunque posteriormente se revaluó a otra de 4.5 de la misma escala. Según el mismo periódico, en Santa Ana: “logró dañar siete viviendas ubicadas rumbo a la carretera a Magdalena y ocasionó cortes eléctricos durante 30 minutos… A Benjamín Martínez y Guadalupe Lafarga se les cayó una parte del techo…” Mientras que en Magdalena “Ramón García Rodríguez, director de Seguridad Pública de Magdalena de Kino, informó que lo que se sintió fue una rápida sacudida … Se escuchó como el estallido de dinamita en una mina y algunas viviendas construidas con adobe fueron las que presentaron algunas cuarteaduras…”

Además, “Carlos Kitazawa, director de la Unidad Estatal de Protección Civil, informó que el temblor se presentó principalmente en Magdalena, Benjamín Hill, Imuris, Caborca, Santa Ana y en una parte de Nogales y de Hermosillo. En la capital del Estado se alcanzó a percibir en algunas colonias como la Balderrama, Satélite, bulevar Navarrete y en el Centro de Gobierno del Vado del Río, principalmente en las oficinas de la Comisión Nacional del Agua (CNA), agregó.”

Debido a que un temblor como éste pero de mayor intensidad podría afectar a una gran proporción de la población sonorense, hubo consecuencias entre las agencias de protección civil del Estado. Esto lo vemos en el Diario Oficial de la Federación, fechado el 21 de abril del 2009, en el que aparece un acuerdo entre la Secretaría de Gobernación y el Gobierno del Estado de Sonora, a través del cual la primera asignaría el 70% del costo para elaborar el Atlas de Riesgos del Estado de Sonora. Pero además, se citan como causas de este Atlas al mismo temblor ya citado de Magdalena, y se agrega: “Tomando en cuenta la geología y las pendientes topográficas para los centros de población prioritarios se deduce que los más afectados en cuanto a derrumbes y movimientos de masa son: Guaymas, Empalme, Cananea, Nacozari, Yécora, Moctezuma, Bavispe, Nogales y Hermosillo, ya que sus pendientes varían de 10 a 20% grados y en algunos lugares se excede. Cabe señalar que de las localidades más expuesta a un alto riesgo por sus altas pendientes, materiales deslizantes, presencia de lluvias y sismicidad son Nacozari de García, Guaymas, Hermosillo y Nogales.”


Este párrafo es más que elocuente sobre la posibilidad o no de que el Norte de Sonora, Nogales incluido, sufra de los efectos de un temblor, cuyas consecuencias variarían dependiendo de la intensidad y ubicación del mismo.

Por otro lado, debo aclarar que los datos de todos los temblores que fueron sentidos en Nogales y a los que me referí en mi artículo anterior, están basados en información oficial. En particular en el Boletín No. 193, del Cuerpo de Geología y Tecnología Mineral de Arizona, titulado “Los terremotos de Arizona 1776-1980,” escrito por Susan M. DuBois, Ann W. Smith, Nan K. Nye y Thaddeus A. Nowak, Jr. Debo agregar que esta investigación fue financiada por el Cuerpo Geológico de los Estados Unidos (USGS), la Comisión Regulatoria Nuclear de los Estados Unidos y la División de Servicios de Emergencia de Arizona.

En esa publicación, por ejemplo, y en relación con el temblor sentido aquí, en Nogales, en 1916, la mención se encuentra en la página 94 del boletín 193, en donde se dan como coordenadas del epicentro los 31.34° y 110.94° Es decir, en la pista deportiva de la antigua escuela Pierson, de Nogales, Arizona. Además, en los periódicos Daily Herald del 30 de marzo, Oasis del 1 de abril y el Border Vidette de Abril 1 aparecen crónicas del mismo.

Así, el que Nogales no se encuentre ubicado en el margen margen de la placa de Sonora no es garantía de que no se presenten temblores aquí. El mismo terremoto de 1887 es una prueba de ello, ya que ocurrió a unos 380 kilómetros de la costa, es decir el doble de la distancia que tiene Nogales a la misma.

Sunday, April 15, 2012

Temblores en Nogales

La falla que dio origen al terremoto de 1887
Los terremotos se encuentran de moda actualmente a nivel mundial y Sonora no se ha quedado atrás, ya que también aquí hemos sufrido algunos. Y a pesar de que han causado un impacto importante en Sonora, de cualquier manera estos temblores no han sido los más intensos. El más fuerte que se haya sentido en nuestra Entidad ocurrió el 3 de mayo de 1887 cuando Nogales iba naciendo. Tuvo una intensidad de 7.2 de la escala de Richter y su epicentro estuvo ubicado al sur del actual Agua Prieta, población que entonces no existía. Este epicentro fue cerca de Bavispe, Sonora, y todavía hoy se puede ver desde el aire la falla que se formó entonces, como se muestra en la imagen adjunta. Este temblor fue sentido tan al Sur como en la Ciudad de Guadalajara.

El templo de Bavispe después del terremoto de 1887
Ocurrió entre las 3 y 4 de la tarde y ocasionó la caída de la mayor parte de las casas de la región Norte y Este de Sonora. En Bavispe se cayó el templo y 692 cuartos de las casas del poblado, además de ocasionar la muerte de 42 personas, mientras que en el actual Villa Hidalgo se agrietaron las paredes del templo y el techo se cayó al igual que muchas casas, además de ocasionar 9 muertes y 6 heridos.

El templo de Bacadéhuachi después del terremoto
En Bacadéhuachi se cayeron las torres de la iglesia, que tenían tres niveles, iglesia que sería reconstruida después, aunque las torres quedaron únicamente de un nivel. En Bacerac fueron destruidos 435 cuartos de las casas que había en esa población, y de la misma manera, en Sahuaripa se cayó el templo a la vez que en Fronteras hubo daños a casas y murieron dos personas. En Moctezuma se cayó la torre que adornaba un costado de la fachada del templo, así como también el techo del mismo, mientras que en la nueva población de Nogales mucha gente lo sintió y gran parte de la población salió de sus casas aterrorizada, además de que causó daños en muchos de los edificios.

Sin embargo, y a pesar de que fue el de mayor intensidad que haya sufrido nuestro Estado en tiempos históricos, no fue el único que haya sido percibido en Nogales, ya que el 30 de marzo de 1916 hubo un temblor cuyo epicentro estuvo dentro de la población de Nogales, Arizona. Según un periódico de entonces: “Por primera vez en muchos años Nogales experimentó dos distintos temblores el miércoles pasado… Con la excepción de asustar a la gente de algunas secciones de la ciudad, no causó daños [aunque] se sintió en Magdalena y otros pueblos de Sonora…”

Pasaría el tiempo, y el 11 de febrero de 1927 se dejaba sentir otro pequeño temblor con epicentro cerca de Patagonia, Arizona, al Noreste de Nogales, mientras que en esta población fronteriza no causó daños. Otro más ocurría el último día de 1934, y al acudir nuevamente a la prensa de entonces, encontramos que “en la Aduana Federal, el candelero situado en la oficina del Administrador oscilaba y un reloj de pared se detuvo, aunque no se reportó ningún daño.” Finalmente, el 7 de agosto de 1966 ocurría otro más que ocasionó grietas en el edificio de la Corte de Nogales, Arizona así como la caída de los libreros que allí había.

De esta manera, tenemos que apenas en el plazo de 50 años, de 1916 a 1966, hubo 4 temblores que se sintieron en Nogales. Y si tomamos en cuenta que 50 años no es absolutamente nada en términos geológicos, nos daremos cuenta de que nuestra región es altamente sísmica.

Todos los temblores que se han sentido en nuestro Estado se encuentran relacionados con el crecimiento del Golfo de California, que actualmente tiene una velocidad de unos 5 centímetros por año, haciendo que la costa de la península se vaya alejando del resto de Sonora con esa misma velocidad. Para entender este proceso geológico, podemos imaginarnos a la Baja California y al resto de Sonora como si fueran témpanos que se mueven lentamente, separándose entre sí. A propósito, la creencia de que algún día la Baja California va a desaparecer en un evento cataclísmico no es más que eso, una quimera, una falsa creencia.

El Golfo de California y la falla que origina su crecimiento
En el fondo del Golfo de California se encuentra la falla que ha dado origen tanto a la península como al golfo, y en ella existen enormes profundidades marinas llamadas fosas, que son zonas volcánicamente activas y por lo tanto producen una elevación de la temperatura del mar. Así, por ejemplo, tenemos la Fosa de Guaymas, que tiene más de 2,000 metros de profundidad y en cuyas profundidades el agua alcanza los 300 grados centígrados, o bien la Fosa Wagner, frente a Puerto Peñasco, donde se alcanza una temperatura de 220 grados a los 200 metros de profundidad. Pero además, Sonora misma se está estirando literalmente rumbo a la costa, ya que se calcula que en los últimos 30 millones de años nuestro Estado ha alcanzado aproximadamente el doble de la extensión Este Oeste que tenía antes.

Todas estas son las causas de los temblores como el que ocurrió aquel ya lejano 3 de mayo de 1887, al igual que los que hemos sentido recientemente en nuestra entidad.